¿Qué es la distancia focal de un objetivo o lente?
La distancia focal es una de las primeras cosas que destacan
de un objetivo a la hora de comprarlo, o cuando compramos una cámara réflex y
viene con ella de serie. Dicho en palabras muy llanas, la distancia focal viene
a ser algo así como el alcance del objetivo. Cuando mayor sea el valor, el
objetivo tendrá más “zoom” por decirlo de alguna manera.
¿Cómo se mide la
distancia focal?
La distancia focal se mide en milímetros. Por lo tanto, para
que nos entendamos: una distancia focal de 70mm significa que el objetivo es
capaz de hacer zoom y acercanos al sujeto fotografiado mucho más que un
objetivo con distancia focal de 18mm. Y uno de 200mm tendrá todavía mayor capacidad
de zoom.
O sea, que cuanto más sube el valor, más zoom tendremos, más
nos acercamos al sujeto, pero cuanto más pequeño sea el valor de la distancia
focal (24mm, 18mm, 14mm, y así vamos bajando…) menos capacidad de zoom tendrá
el objetivo/lente y en cambio mayor encuadre tendrá.
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| 50 mm f 14 |
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| distancia de enfoque |
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| distancia focal |
Objetivos y lentes
Después de esta breve explicación, veamos los objetivos que
hay en el mercado.
Normalmente la
mayoría de los objetivos y lentes existentes a la venta para cámaras réflex son
objetivos con un rango variable de distancia focal, quiero decir que son
objetivos que presentan normalmente una distancia focal que va de un valor a
otro, por ejemplo es muy común encontrar objetivos de distancia focal de 18mm a
55mm o de 55mm a 200mm. Esto quiere decir que el objetivo tiene todo ese rango,
y que lo podemos regular según nos venga en gana: un valor muy elevado tipo
200mm si queremos acercarnos con zoom a un objetivo relativamente lejano, o un
valor muy reducido tipo 18mm si lo que queremos captar es un encuadre completo de
una escena panorámica, paisaje, etc.
Existen en el mercado igualmente lentes con distancia focal
fija, pero están hechos más bien para fotógrafos profesionales.
Rango de distancia focal: ¿pequeño o grande?
Mi primera cámara fue una Nikon D60, me vino de serie junto
con dos objetivos: uno de 18-55mm y otro de 55-200mm. Al principio me alegré,
porque pensé “así tengo un objetivo adicional”, pero al cabo de poco tiempo me
di cuenta de que salir de excursión fotográfica con 2 objetivos no era lo más
práctico, ya que tenía que cambiar de objetivo cada poco x tiempo. Empecé a
observar cómo había gente que tenía un solo objetivo que iba de los 18 hasta
los 200mm, uno sólo, y pensé “¡qué práctico! así no tienes que andar quitando
uno y colocando otro cada poco tiempo”.. Así que tomé la determinación de
vender mis dos objetivos/lentes y añadiendo un poco más de dinero comprarme un
sólo objetivo que tuviera el rango de distancia focal más ámplio (18mm-200mm).
Al cabo de algunas
indagaciones cambié de idea. Ahora mismo sigo con dos objetivos distintos, y te
preguntarás ¿por qué? y yo te contesto.
Un objetivo no es más que un tubo con una serie de lentes en
su interior. Ésas lentes están hechas de la mejor manera posible para sacar las
mejores fotografía para la distancia focal para la que se diseñó el objetivo.
Cuanto más ámplia sea la distancia focal, más difícil es conseguir una fotos
perfectas. Es como si se tratara de un tema de especialización: un objetivo de
18mm-55mm está especializado en ese rango y por lo tanto sacará mejores fotos
que uno objetivo de 18mm-200mm.
El consejo de oro
Comprar un sólo objetivo con mucha distancia focal no es una
idea terrible, y además tiene la ventaja de facilitarnos la tarea de tenerlo
todo en un sólo objetivo, pero si lo que nos preocupa de verdad es conseguir
una fotografía buena, y estamos dispuestos a no escatimar esfuerzo ninguno para
conseguirlo, entonces lo mejor es tener varios objetivos con distancias focales
reducidas. Así cada objetivo tendrá su uso y su momento





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